UNA HISTORIA LLENA DE
SABOR

Más que nieves y paletas, creamos momentos para compartir.

SOMOS MY MICHOACANA

La Michoacana comenzó con un pequeño sueño en Ligonier, Indiana, donde Lourdes Ruvalcaba abrió nuestra primera sucursal. Gracias al trabajo, la dedicación y el apoyo de nuestra comunidad, aquel pequeño sueño pronto comenzó a crecer. Con el tiempo, su hermana Gabby se unió a este proyecto y, juntas, continuaron construyendo y expandiendo el negocio con nuevas sucursales en Sturgis y Fort Wayne. Con mucha dedicación, unión familiar y siempre de la mano de Dios, llegó un nuevo sueño: abrir nuestra propia fábrica, donde elaboramos artesanalmente los helados y paletas que ofrecemos en nuestras tiendas, cuidando la calidad y el sabor que nos caracteriza. Hoy seguimos siendo un negocio familiar, dirigido por dos hermanas que comparten no solo una visión, sino también una gran amistad y el compromiso de seguir creciendo juntas. Para nosotras, La Michoacana es más que un negocio. Es una historia de familia, fe, trabajo y comunidad, y estamos profundamente agradecidas con cada persona que ha formado parte de ella.

NUESTRA FILOSOFÍA

PASIÓN

Ponemos pasión en cada sabor y en cada experiencia.

VARIEDAD

Creamos opciones para todos los gustos y antojos.

MOMENTOS

Queremos formar parte de los momentos que nuestros clientes recuerdan.

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